Internacional

Abandonan civiles Alepo

Por diciembre 16, 2016 Sin comentarios

Un convoy de ambulancias que transporta al primer grupo de heridos y otros civiles sirios comenzó a abandonar el este de Alepo ayer jueves, marcando el inicio de la esperada retirada del último enclave rebelde en esta ciudad sitiada.

La televisión local mostró imágenes en directo de un largo convoy de ambulancias y autobuses verdes que conducían y cruzaban el puente Ramouseh, pasando por territorio controlado por el gobierno y hacia una parte rural de la provincia de Alepo controlada por los rebeldes.

La operación forma parte del acuerdo alcanzado el martes entre rebeldes y gobierno para que la oposición entregue el control de sus últimos territorios a Damasco. La rendición de la zona oriental de la ciudad se produce después de una devastadora ofensiva aérea y terrestre del ejército de Bashar Assad y sus aliados para expulsar a la oposición tras cuatro años de dominio. Decenas de miles de civiles fueron desplazados por el conflicto.

Los planes de evacuación fracasaron el miércoles cuando se reanudó la violencia en la zona, elevando la posibilidad de que la guerra volviese a adueñarse de la ciudad, la mayor del país y que en su día fue su centro comercial.

Personal del Comité Internacional de la Cruz Roja llegó a la zona con ambulancias y trabajadores de la Media Luna Roja siria para evacuar a los heridos, explicó la portavoz del ente, Ingy Sedky, ayer jueves. El grupo trasladará a unos 200 heridos, algunos de ellos en estado crítico.

La televisora estatal siria mostró imágenes de un convoy de autobuses municipales de color verde llegando al punto de evacuación acordado dentro del feudo opositor.

El ejército de Rusia, un firme aliado de Assad, explicó que 20 autobuses y 10 ambulancias trasladarían a los rebeldes a zonas controladas por la oposición en la provincia de Idlib ayer jueves.

Según el Centro para la Reconciliación en Siria, que depende del ejército de Moscú, las fuerzas rusas se prepararon para la salida de los rebeldes junto al gobierno sirio. Damasco dio garantías de seguridad para todos los combatientes que quieran salir del enclave rebelde, agregó explicando que sus soldados monitorean la situación con drones.

La televisora estatal siria, por su parte, reportó que 29 autobuses y ambulancias se dirigían a dos localidades chiíes sitiadas por rebeldes para sacar a las personas con problemas médicos.

El acuerdo de alto el fuego mediados por Turquía y Rusia quedó en suspenso el miércoles por las demandas de los aliados del gobierno sirio para evacuar a los casos de emergencia humanitaria en los poblados sitiados en la provincia de Idlib, en el norte del país. La televisora estatal citó al gobernador de la región de Hama, Mohammed al-Hazouri, diciendo que 29 vehículos, ambulancias y equipos médicos viajan a Foua y Kfraya para sacar a algunas familias y casos críticos.

Antes en el día, los dos bandos confirmaron que la evacuación de combatientes y civiles de la zona opositora de Alepo era inminente, y un oficial del ejército de Damasco explicó que todo estaba listo para que la operación comenzase “en cualquier momento”.

 EXCLUYEN A ONU

Un coordinador de ayuda humanitaria de la ONU en Siria dijo que se ha excluido a la fuerza a las Naciones Unidas del plan de evacuación de Alepo y las fuerzas progobierno han impedido el ingreso de vehículos socorristas al enclave rebelde en el este de la ciudad.

Jan Egeland, de la oficina del enviado de la ONU, dijo que unas 50 mil personas han huido del este de Alepo, donde los rebeldes siguen perdiendo el control, y ahora están en contacto con personal de la ONU.

Egeland dijo a la prensa que los enviados rusos a una fuerza de tareas humanitaria respaldada por la ONU, reunida ayer jueves en Ginebra, prometieron que “no sufrirán daño los que sean evacuados”.

Dijo que la evacuación “a tres puntas” de heridos, personas vulnerables y combatientes de oposición fue elaborada por las “partes” en el terreno y que la ONU “sólo fue invitada esta mañana a monitorear”.

Denuncian grupos sirios a Rusia

Cuatro organizaciones sirias denunciaron ayer jueves que Rusia es, con “una alta probabilidad”, responsable de 304 ataques sobre Alepo que violan el derecho internacional humanitario y que podrían constituir crímenes de guerra.

En una carta a la Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre Siria de Naciones Unidas, los grupos explican que los ataques resultaron en la muerte de 1,207 civiles, 380 de ellos niños. “Las pruebas apuntan claramente que Rusia ha cometido o ha sido cómplice de crímenes de guerra en Siria”, señaló el texto.

El documento está firmado por el gripo de búsqueda y rescate Defensa Civil Siria, también conocido como Cascos Blancos, además de por Red Siria para los Derechos Humanos, Asociación de Médicos Independientes y Centro de Documentación de Violaciones.

Las organizaciones dijeron a la comisión que estarían “honradas” de proporcionar “evidencias, testimonios y cualquier otra información relevante para ayudar en sus investigaciones y ayudar a la identificación de los supuestos autores”. La carta estaba dirigida a Paulo Sergio Pinheiro, que preside la comisión independiente que en un informe dijo que los crímenes de guerra estaban “descontrolados”.