Durango

Carecen de atención a jóvenes

Por diciembre 4, 2016 Sin comentarios

 CLAUDIA BARRIENTOS

El siglo de torreón

Aunque con mucha frecuencia las autoridades aseguran que los jóvenes están entre sus prioridades de atención, esto no se traslada a la práctica ya que no se cuenta siquiera con instancias ni recursos para instrumentar programas en los que resulten beneficiados.

En Durango son 17 los municipios que aún carecen de una dependencia encargada de atender a los jóvenes, esto pese a que representan una parte importante de la población. Según datos del Inegi el 50 por ciento de la población tiene de cero a 24 años.

A decir de la titular del Instituto Duranguense de la Juventud, Gabriela Vázquez Chacón, en la actualidad hay 22 institutos municipales de la juventud en la entidad, cifra que se planea incrementar.

“Uno de nuestros objetivos principales es que en el 2017 sean 32 y en el 2018 que ya sean los 39 municipios representados por la juventud. La verdad siempre se dice que los jóvenes somos el presente y futuro de México y ya es tiempo de demostrar que los jóvenes somos ese presente y futuro y que nos apoyen”, manifestó.

Para propiciar la creación de más institutos de la juventud recientemente se realizó un encuentro con los directores de las dependencias existentes, mientras que los municipios que no las tienen mandaron representantes.

Con este tipo de actividades se busca despertar en los jóvenes el interés y la iniciativa para solicitar a sus presidentes municipales este espacio para la atención de los jóvenes.

“A veces los presidentes se desaniman y piensan que les va a generar un costo y por eso no quieren crear ese espacio para los jóvenes pero también hay muchas ventajas y una de ellas es que nosotros podemos apoyarlos para bajar proyectos a nivel federal y que dicho espacio funcione como tal”, señaló.

Entre las principales problemáticas que padecen los jóvenes en la actualidad en prácticamente todos los municipios del estado están los embarazos tempranos, el alcoholismo y la drogadicción, además de la falta de empleo y de opciones de estudio.

EL SIGLO DE TORREÓN