Nacional

Ciudadanos controlan un incendio

Por marzo 20, 2017 Sin comentarios

Ante la complicación para sofocar un incendio en uno de los lotes localizados en “Malecón Tajamar”, ciudadanos de Cancún contrataron pipas de agua, compraron botellas y garrafones de agua y entraron al predio de cinco hectáreas a “palear”, para sofocar las llamas.

Los directores del Cuerpo de Bomberos y de Protección Civil, Thomas Hurtado y José Luis Antonio Lomeli, rechazaron haber quedado rebasados en personal y equipo y argumentaron que la existencia de otros dos incendios en la ciudad y la desaparición de una persona en el mar, les habían restado capacidad de operación.

En la zona de la conflagración se observaban más ciudadanos que bomberos o personal del ayuntamiento; la decena de pipas que entraba y salía fue pagada -en principio- por la gente; hubo infantes que cooperaron con sus “domingos”, de acuerdo con diversos testimonios recabados. Hombres con palas, mujeres acarreando cajas con botellas de agua y jóvenes cargando garrafones se daban a la tarea de apagar las llamas, mientras un par de unidades de Bomberos rociaban con mangueras la maleza, los arbustos, la vegetación y los troncos consumidos en el terreno.

Estaban ahí ciudadanos que integran el Movimiento “Salvemos Manglar Tajamar”, que habían programado una actividad de limpieza del polígono a las 16 horas. Entre sus integrantes que estaban acarreando agua de un lado a otro, se encontraba Myrna, la joven que en junio de 2015 dio la voz de alerta sobre el primer gran desmonte y relleno de manglares en uno de los terrenos. También llegó la representante de “Guardianes del Manglar Cancún”, Katherine Ender, quien afirmó que la conflagración fue provocada. La activista se comunicó telefónicamente a la PGR para denunciar lo ocurrido. También lo intentó a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).

Llena de tizne, al igual que otros ciudadanos que se mantuvieron en el sitio, Katherine enfrentó al director de Protección Civil, Luis Antonio Lomelín, que además de llegar una hora y media después de iniciado el siniestro, pretendió desalojar del lugar a la gente que estaba apagando las llamas.

Durante la tarde, la gente exhausta comenzó a pedir refuerzos, más agua y más manos para apagar el incendio. Aumentó la presencia de elementos de la Marina. Al caer la noche, dos unidades más de Bomberos arribaron al sitio. El gobierno de Quintana Roo tuvo que intervenir enviando pipas de agua.