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Encuentran más prestanombres

Por diciembre 1, 2016 Sin comentarios

Utilizando a un exempleado de una de sus empresas y un chofer de ruta como prestanombres, la Secretaria de Infraestructura y Transporte de Coahuila, María Esther Monsiváis Guajardo, ha facturado este año a la Administración de Rubén Moreira al menos 24 millones de pesos a través de la empresa “fantasma” Riviera Álamo.

Una investigación de Grupo Reforma comprobó que la empresa Riviera Álamo, una firma “pantalla” a la que el Gobierno coahuilense este año pagó más de 24 millones de pesos, está ligada directamente a Monsiváis Guajardo y su esposo, Fernando Martínez Garza.

Actualmente, Riviera Álamo, con domicilio en Saltillo, tiene como dueños a dos prestanombres de la funcionaria: Valentín Moreno González y José Santos Javier Garza Lizcano.

Según registros patronales del IMSS, a los que se tuvo acceso, Moreno González, uno de los supuestos dueños, fue empleado de la empresa Concordia Ferma, entre el 10 de agosto de 2012 y el 31 de mayo de 2014, teniendo un sueldo base de 125 pesos diarios, unos 3 mil 750 pesos al mes.

De acuerdo con información obtenida en el Registro Público de Nuevo León, Concordia Ferma, registrada el 19 de julio del 2011 en Monterrey, Nuevo León, tiene como dueños a Monsiváis Guajardo y su esposo.

Moreno, cuyo domicilio personal está ubicado en una vivienda popular en la Calle Camboya, en la colonia Nuevo Amanecer, en Apodaca, Nuevo León, se convirtió en “empresario” tras trabajar para Monsiváis y su esposo.

Luego de laborar en Concordia Ferma hasta el 31 de mayo de 2014, Moreno sorpresivamente apareció tres días después, el 3 de junio de 2014, como dueño de Riviera Álamo, la empresa que ahora factura millones de pesos a Coahuila.

Garza Lizcano, el otro “propietario” de Riviera Álamo, es un exchofer de ruta que tiene su domicilio en la colonia Pedregal de Santo Domingo, un sector popular de San Nicolás de los Garza, Nuevo León.

Dentro del Gobierno de Coahuila, Monsiváis es considerada la funcionaria más cercana y la principal operadora financiera y política de Rubén Moreira.

“Marucha, como se le conoce, se mete en todas partes”, dijo una fuente del Estado. “Lo mismo en la Oficina del Ejecutivo, que en Sedesol o en la Tesorería. Tiene todo el poder dentro de la estructura estatal. Al inicio del actual sexenio era la jefa de la Oficina del Ejecutivo y desde ahí manejaba toda la Administración”.

El 26 y 27 de septiembre, Grupo Reforma reveló que el Gobierno de Coahuila pagó decenas de millones de pesos del erario a empresas “fantasma”, entre ellas a Riviera Álamo.

A esta empresa, localizada en una bodega de la calle Irlanda 910, Interior A, en la colonia Villa Olímpica, en Saltillo, le han pagado al menos seis facturas por 24 millones 250 mil pesos del erario coahuilense, a pesar de no estar en el Padrón de Proveedores y Contratistas del Gobierno de Coahuila.

Datos del Registro Público detallan que Riviera Álamo maneja 15 giros que van desde la construcción de viviendas, obra civil y desarrollos inmobiliarios, hasta la tramitación de permisos y certificados y asesorías en obras portuarias y aeroportuarias e incluso la producción de granos y forrajes.

La “todóloga” lo mismo factura al Gobierno de Coahuila bolos infantiles que cobijas o paquetes electrodomésticos en contratos obtenidos sin licitaciones públicas.

Por ejemplo, a través de dos facturas, el pasado mes de abril el Gobierno de Moreira le pagó 7 millones de pesos por 700 mil bolos infantiles.

Fuentes de la Secretaría de Finanzas coahuilense aseguraron que por orden del subsecretario de Administración, Julián Montoya, los cheques para varias firmas, entre ellas Riviera Álamo, deben agilizarse y ser pagados en forma.

Durante una comparecencia ante el Congreso del Estado para aclarar los pagos a firmas desconocidas, el 18 de octubre el tesorero de Coahuila, Ismael Ramos Flores, aseguró que ninguna de las empresas es “fantasma”, pero no mostró constancias oficiales de la entrega-recepción de las adquisiciones, ni fotos o videos de los productos y servicios contratados.

Se hace en 3 días ‘megaempresario’

En tan sólo 3 días, Valentín Moreno González, exempleado de la empresa Concordia Ferma, propiedad de la secretaria de Infraestructura y Transporte de Coahuila, María Esther Monsiváis, se convirtió en un próspero “empresario”, al que la Administración de Rubén Moreira le pagó este año al menos 24 millones 250 mil pesos.

En su paso por Concordia Ferma, propiedad de la funcionaria y su esposo, Fernando Martínez Garza, Moreno González tuvo un salario base de cotización de apenas 125 pesos diarios. Tres días después, el 3 de junio del 2014, Moreno creó la empresa Riviera Álamo.