Internacional

Exhiben espionaje masivo

Por marzo 8, 2017 Sin comentarios

La organización WikiLeaks publicó ayer martes miles de documentos descritos como archivos secretos sobre las herramientas de espionaje cibernético de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos que emplea para ingresar ilegalmente a computadoras, teléfonos móviles e incluso televisores interactivos de compañías como Apple, Google, Microsoft y Samsung.

Según WikiLeaks (sitio: wikileaks.org), se trata de la mayor filtración de documentos de la historia, y de mayor calibre que las realizadas anteriormente por Chelsea Manning (documentos diplomáticos) o Edward Snowden (espionaje electrónico masivo), “excepcional desde una perspectiva legal, política y forense”.

Los documentos describen métodos clandestinos para superar o violar encriptación, herramientas antivirus y otros dispositivos de protección de seguridad diseñados para mantener segura la información privada de ciudadanos y corporaciones. Empleados del gobierno federal, incluido el presidente Donald Trump, utilizan muchos de esos mismos productos y servicios de Internet supuestamente violados por las herramientas.

Los documentos describen esfuerzos de la CIA -en cooperación con gobiernos extranjeros amigos y con la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos- para ingresar ilegalmente a las plataformas tecnológicas más populares del mundo, incluyendo los iPhones y iPads de Apple, los teléfonos Android de Google, y el sistema operativo Windows de Microsoft para computadoras de escritorio y portátiles.

Los documentos incluyen también discusiones sobre alterar algunos televisores conectados a Internet para convertirlos en estaciones de escucha. Un documento habla sobre hackear sistemas de vehículos e indica el interés de la CIA en hackear automóviles modernos que tienen computadoras complejas.

WikiLeaks tiene un largo historial de publicar documentos gubernamentales secretos, y expertos que tamizaron el material dijeron que parece auténtico.

Ni el gobierno de EU, el Pentágono o la CIA hicieron comentarios ni confirmaron la autenticidad de los documentos y programas, pero varios expertos consultados por medios estadounidenses confían en la credibilidad de la filtración.