Internacional

Falla como ‘negociador’

Por marzo 25, 2017 Sin comentarios

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo estar “abierto” a intentar otra reforma del sistema de salud en el futuro, y culpó a los demócratas del fracaso del proyecto republicano para reemplazar la ley aprobada en 2010 por el expresidente Barack Obama, conocida como “Obamacare”.

“Quizá la mejor cosa que podría ocurrir es exactamente lo que ha ocurrido hoy, porque acabaremos teniendo una gran ley de salud una vez que el desastre de ‘Obamacare’ explote”, dijo Trump en declaraciones a los periodistas desde el Despacho Oval.

El mandatario pronosticó que esa “explosión”, es decir, un aumento desorbitado en los precios de las primas de los seguros médicos bajo esa ley, ocurrirá este año, y confió en que la oposición demócrata acceda entonces a trabajar con él para cambiar el sistema de salud.

“Cuando ellos estén preparados, estaremos preparados”, aseguró Trump, quien dijo que va a “dejar que ‘Obamacare’ siga adelante durante un tiempo, y luego se verá cómo van las cosas” y si los demócratas acceden a negociar con los republicanos.

“Hemos estado muy, muy cerca. Ha sido (una derrota por) un margen muy pequeño. Pero no hemos tenido ningún apoyo demócrata”, lamentó Trump, y calculó que con “10 o 15” votos republicanos más, el proyecto de ley habría salido adelante en la Cámara de Representantes, donde ni siquiera llegó a someterse a voto. Trump evitó criticar al líder republicano en la Cámara baja, Paul Ryan, de quien dijo que “trabajó muy duro”, pero se mostró “decepcionado” con los miembros del ala ultraconservadora del partido, conocido como el Freedom Caucus (Caucus de la Libertad).

“No me siento traicionado, porque son mis amigos. Estoy decepcionado, porque podríamos haberlo conseguido. Así que estoy decepcionado, y un poco sorprendido”, reconoció Trump.

 

UNA VICTORIA PARA EU: HILLARY CLINTON

La excandidata demócrata a la presidencia de EU, Hillary Clinton, aseguró que la retirada del Congreso de la reforma sanitaria propuesta por el presidente Donald Trump es “una victoria para todos los estadounidenses”.

“Hoy fue una victoria para las 24 millones de personas que estaban en riesgo de perder su cobertura sanitaria, para los mayores, para las familias que luchan contra la silenciosa epidemia de la adicción, para las nuevas madres y todas las mujeres”, afirmó Clinton en un comunicado publicado en Twitter.

“Sobre todo, es una victoria para cualquier persona que crea en que una asistencia sanitaria asequible es un derecho humano”, agregó la antigua secretaria de Estado, que formó parte de la administración de Barack Obama, que puso en marcha el actual plan sanitario de EU.

Clinton afirmó, sin embargo, que la lucha por un buen sistema sanitario aún no ha llegado a su fin. “Tenemos que seguir rechazando en un futuro las malas ideas y dar la bienvenida a las buenas para que la asistencia sanitaria sea más asequible”.

Freedom Caucus, el freno

El 25 de septiembre de 2015, el presidente republicano de la Cámara Baja, John Boehner, anunció su renuncia por no contar con el apoyo del sector más derechista del partido.

Esa fue la primera victoria del Freedom Caucus, un grupo informal que surgió en febrero de ese año, sin lista oficial de miembros, heredero e impulsor de las ideas más radicales del Tea Party y acérrimo enemigo de todo aquello que suene a intervención del Estado, o a aumento del gasto público.

Paul Ryan fue el único candidato que estuvieron dispuestos a aceptar para reemplazar a Boehner, por considerar que se “aproximaba” a sus ideales.

Este caucus cobró una fuerza inesperada: su rechazo a la reforma de salud del presidente Donald Trump, por considerarla “insuficientemente conservadora”, llevó a la administración a retirar el proyecto del Congreso, sin someterlo a votación, ante la falta de un número suficiente de sufragios a favor.

Ni los llamados de Trump de que esa postura se traduciría en la permanencia de la Ley de Salud Asequible, u Obamacare, del presidente Barack Obama, ni los de Ryan, de que hacer más restrictiva la reforma de lo que planteaba el presidente haría imposible que pasara en el Senado, bastaron. Y es que el Freedom Caucus no negocia, impone.

Ante el creciente poder de este grupo, el Pew Research Center decidió emprender una investigación, según la cual, contabilizó a 36 miembros del caucus, tras hacer consultas individuales. Expertos estiman que en el Congreso estadounidense actual, 31 de los legisladores pertenecen al Freedom Caucus. En una legislatura tan dividida, donde si bien los republicanos tienen mayoría en ambas cámaras existen muchos matices entre los extremos liberal y conservador, la cifra es crucial, como quedó evidenciado este viernes, cuando para que la Trumpcare pasara se requería de un voto en contra no mayor a 22. Medios como “The Washington Post” señalaron que unos 36 legisladores dijeron que votarían “no”. Muchos de ellos, integrantes del caucus.