Internacional

Gobernador de Texas no quiere muro fronterizo en parque nacional

Por diciembre 14, 2016 Sin comentarios

Si Texas reduce sus gastos en seguridad fronteriza, que ascienden a casi 1.000 millones de dólares, o si impulsa una ley de uso de baños públicos para transexuales similar a la de North Carolina, dependerá de lo que haga Donald Trump en la Casa Blanca, dijo el martes el gobernador republicano, Greg Abbott.

A pesar de que espera que Trump cree nuevas barreras físicas a lo largo de la frontera entre Estados Unidos y México, Abbott dijo que no quiere que el muro atraviese ciertos sitios.

“Existen regiones serpenteantes del Río Bravo en las que sería extremadamente desafiante levantar un muro. Hay partes como la región de Big Bend… no queremos ver una pared en el hermoso Parque Nacional Big Bend”, declaró Abbott.

Texas es casa de los nuevos integrantes para el gabinete de Trump: el director general de Exxon Mobil, Rex Tillerson, a quien el presidente electo eligió como secretario de Estado, y el ex gobernador Rick Perry, quien fue designado para encabezar el Departamento de Energía, de acuerdo a dos personas con conocimiento de la decisión y que insistieron en el anonimato ya que no estaban autorizadas a revelar la decisión antes del anuncio oficial.

Texas ha estado involucrada en más de 40 demandas en contra del gobierno de Obama, y es posible que la presidencia de Trump ponga fin a ocho años de antagonismo con el gobierno federal.

Pero Abbott también dijo a la prensa reunida en su oficina que las decisiones que Trump vaya a tomar tendrán un impacto en temas de importancia que confrontará la legislatura estatal, controlada por republicanos, el año entrante. Texas invierte 800 millones de dólares al año en seguridad fronteriza —el costo de cientos de nuevos agentes, embarcaciones y aeronaves espía_, pero que ese monto podría ser reevaluado ante la posibilidad de un recorte al presupuesto estatal.

Abbott dijo que Texas podría reducir esos costos dependiendo de lo que el gobierno de Trump haga a lo largo de sus 1.900 kilómetros (1.200 millas) de frontera con México. Sin embargo, cualquier cambio en la política proveniente de Washington podría no darse antes de que Abbott deba aprobar el próximo presupuesto estatal a mediados del año entrante.

Abbott señaló que quiere ver si Trump revierte la orden administrativa de Obama que requiere que las escuelas públicas permitan que los estudiantes transexuales utilicen los baños correspondientes a su identidad de género. La orden se dio luego de que North Carolina aprobó una ley para uso de baños en la que requiere que las personas transexuales utilicen los baños de escuelas e instalaciones gubernamentales que corresponden al género de su acta de nacimiento, lo que generó rechazo nacional y provocó que el estado perdiera conciertos y eventos deportivos.

Grupos empresariales de Texas ya exhortaron a los líderes estatales a no seguir los pasos de North Carolina. Sin embargo, el vicegobernador republicano Dan Patrick, sustituto de Trump, dijo que el “proyecto de baños” es una de sus principales prioridades para el año entrante.

Sin embargo, Abbott dejó entrever que su postura es más cautelosa.

“No es un asunto que deba determinarse sin una evaluación completa de toda la información”, comentó Abbott. “En este momento estamos en una etapa de recopilar información”.