Nacional

Hacia el fin de un ciclo político

Por marzo 27, 2017 Sin comentarios

Nuestro país vive un momento crucial de cara a los próximos comicios estatales de este año, pero en especial por la “guerra” electoral que se aproxima en 2018. Por ello la mirada crítica del periodista lagunero Julio Hernández López, autor de la columna Astillero en el diario La Jornada y quien dirige este periódico en San Luis Potosí, es muy relevante para entender el entorno en el que nos encontramos.

La semana pasada estuvo de visita en La Comarca para recibir la Presea John Reed la cual, comentó, “valoro con mucho cariño tanto por lo que significa el periodismo de John Reed, un estadounidense que sí amó a México, que se defendió y entendió lo que estaba sucediendo en México”.

Además aprovechó para encontrarse con sus raíces y sus recuerdos, “puedo decir que desde chiquito leía El Siglo de Torreón. Comencé mis primeras letras leyendo desde luego El Siglo”.

El columnista político visitó esta casa editora y conversó sobre su visión de la realidad que vive el país y así como el rumbo político que se va conformando hacia a cambios muy importantes.

→ ¿Cómo ve este panorama convulsionado?

Muy complicado porque pienso yo que estamos llegando a un fin de ciclo político. Un fin de ciclo político en el cual durante mucho tiempo los factores de poder pudieron mantener el control político, económico, cultural, mediático, mediante sistemas relativamente incruentos. A pesar de los momentos críticos, acabamos de pasar el recuerdo del asesinato de Luis Donaldo Colosio, pero a pesar de esas explosiones sangrientas, esos vaivenes dentro de la lucha por el poder, creo que ahora estamos entrando a una situación más complicada y percibo yo en estos momentos que hay una especie de tendencia sombría siniestra a la sociedad mexicana, con riesgo de violencia política y con una incapacidad de las élites para procesar esta indignación popular.

→ ¿Por qué no ha habido un cambio político y democrático?

A eso me refiero un poco con la idea del fin de un ciclo político. Es un ciclo político que entre otras cosas incluyó lo que va a cumplir 40 años ya, la reforma política que impulsó Jesús Reyes Heroles, que significó la conversión de la lucha política en un negocio profesional.

Es decir con la reforma política que impuso Jesús Reyes Heroles en 1977, con José López Portillo como presidente de la república, significó migajas del poder para los partidos y los políticos de oposición, regidurías, diputaciones y senadurías, de listas plurinominales, de representación proporcional, pero que significaron “ya no pelees contra el sistema tan frontalmente para cambiarlo y como compensación te doy estos puestos para que simulemos que hay una lucha por el poder”, pero controlado por un lado; es decir esa entrega de rebanadas pequeñas e intrascendentes del “pastel del poder”.

Y por otro lado, la cuestión del dinero. Darle dinero a los partidos, darles dinero a los políticos, lo cual ha significado una corrupción y una perversión constante. Eso es lo que ha construido el poder político lo largo de estas décadas recientes y eso nos ha dado una clase política tan corrupta; instituciones que no funcionan más que para saqueo de la riqueza, para corrupción, para negocios de élite y de grupos.

→ ¿Qué piensa de la iniciativa #SinVotoNoHayDinero que se bloqueó en el Congreso?

Es una iniciativa que me parece que es valiosa en sí misma, pero sólo en sí misma. Es decir me parece que no trasciende, que no va al fondo del asunto, que solamente es pues una medida relativamente superficial porque el gran problema es el sistema político en conjunto y la gran trampa del sistema es permanentemente aparentar que acepta reformas para seguir en el gatopardismo de que “todo cambió para que todo siga igual”.

Este sistema es capaz de transformar y de cambiar todo: de hacerle leyes, de modificar, de hacer iniciativas, pero siempre y cuando no se transforme lo profundo. Entonces el gran problema creo yo es que sistema político, no sólo en la cuestión de cómo se asignan los recursos públicos para el voto, sino el sistema político en conjunto ya no funciona.

La inmensa mayoría de los mexicanos ya no desconfía de la clase política, la repele activamente. Ya no hay solamente aquello que durante años se hablaba de que la gente no creía en los políticos, no, ahora no es que no crean, ahora hay una repelencia absoluta, los rechazan. No hay representante popular, no hay dirigente político, no hay gobernante que goce del verdadero aprecio popular.

→ ¿Qué tendría que hacer la ciudadanía para que haya un cambio?

Es la otra parte de la fórmula, porque luego resulta muy fácil culpar a todo el sistema político y tachar a los políticos con adjetivos y etiquetaciones negativas, que son ciertas y que las merece, pero que sólo son una parte de la ecuación.

La otra parte es que también hemos vivido durante décadas con una ciudadanía anestesiada, diría yo adosada a los manejos del poder, acostumbrar al tutelaje, a la dádiva, a las despensas, a la los regalos desde de los niveles partidistas.

Las pocas expresiones cívicas de lucha y de cambio, normalmente son aplastadas para que la gente abomine la política, para que la gente prefiera reírse, hacer burlas en las redes sociales, en los “memes”, pero no se va al fondo del asunto. Los ciudadanos tienen que entender que este México no va a cambiar si no es con una lucha fuerte, sacrificada, de todos los ciudadanos.

→ Siguen en ascenso las agresiones a periodistas en el país. Van tres asesinados en lo que va del año ¿cómo afrontar estos hechos?

Yo pienso que es importante, primero que nada hacerle ver a la sociedad con mucha claridad que los trabajadores de los medios de comunicación no somos corresponsables de las políticas o las decisiones de los dueños o los empresarios o las empresas de sus medios de comunicación.

Creo que debe reivindicarse el ejercicio profesional de los medios de comunicación que no tienen por qué cargar con etiquetas que no les corresponden. Los trabajadores de los medios de comunicación hacemos lo que nos corresponde, en el encargo laboral, pero no somos corresponsables de políticas o decisiones de otra índole.

Segundo, los periodistas deberíamos de presionar activamente a las autoridades para que haya una respuesta real a esta situación, no de desprotección sino de agresión abierta contra el gremio. Porque tenemos fiscalías, comisiones, comités, mil cosas de presunta protección a los periodistas, pero que no funcionan.

Tercero, yo creo que los periodistas no somos un gremio privilegiado o especial. Lo que nos está pasando forma parte del contexto de todo el país y de toda la ciudadanía que hoy está bajo esta situación de secuestros, de torturas y asesinatos, de impunidad, en el que los crímenes ni se establecen responsabilidades, ni se les castiga.

Y por último, a mí me parece que es importante llamar la atención sobre lo que me parece que es el mensaje de factores del crimen organizado y del crimen político organizado que pretenden acallar voces críticas y que están enviando mensajes de que pretenden conservar el poder al costo que sea en los procesos electorales que vienen.

→ El combate a la corrupción no avanza ni a nivel federal, mucho menos a nivel estatal, ¿llegaremos a ver una estructura anticorrupción en el país?

No. No puede ser, porque la misma clase política corrupta es la que crea sus instituciones y la que se reparte la designación de cargos. Es una vergüenza que en la fiscalía anticorrupción forme parte de ese reparto del botín político, como si fueran piratas en altamar que se están repartiendo el botín, “tantos cargos para el PAN, tantos para el PRI, tantos para el PRD, además tú me ayudas en tal nombramiento de consejeros electorales del INE, para que organicen y validen las propias elecciones; juzgados”. Todo se reparte entre grupos de élite, que se reparten como barajas.

Entonces, ni la Fiscalía Anticorrupción, ni el Sistema Nacional Anticorrupción en general, ni la Secretaría de la Función Pública convertida en una caricatura, ni la Auditoría Superior de la Federación que emite anualmente reportes muy escandalosos, pero que finalmente no llega nada, más que el escándalo, el ruido y luego se anuncia que ya se corrigieron las irregularidades y “san se acabó”.

Y en los estados, lo digo como alguien que dirige un periódico en San Luis Potosí, los congresos estatales venden sus votos y llegan a acuerdos económicos y políticos para votar a favor de las cuentas públicas de los años anteriores, en los municipios y en los gobiernos estatales, en arreglos de mafia política, para dar el visto bueno a esas cuentas públicas.

¿Qué sucede?, que está institucionalizada la corrupción.

→ Trump es una figura que nos ha confrontado, ¿cómo debemos de enfrentarlo?

Si, es muy preocupante. Trump nos está colocando frente a nuestro espejo. Trump con todas las aberraciones y locuras, que soy el primero en denunciar, pero aún así nos está colocando a que veamos cuál es nuestra verdadera realidad, de crisis política, de falta de líderes y de gobernantes nacionalistas y de una crisis económica derivada del hecho de que nuestro país se entregó todo al interés de Estados Unidos con el tratado libre comercio, y hoy no tenemos producción, solamente somos maquiladores, no tenemos una producción agrícola para poder subsistir, porque todo lo hemos entregado en esos arreglos comerciales.

Y entonces tenemos hoy el manejo de la política mexicana a cargo de Luis Videgaray, el secretario Relaciones Exteriores, que fue el que le puso la alfombra roja a Trump para que llegara cuando era candidato apenas, en una escena que irritó mucho a los mexicanos.

Pero como premio por haber servido y tener relaciones con Trump se le nombra secretario de Relaciones Exteriores, con el único mérito presuntamente de tener amistad con nuestro enemigo, o sea, hacemos que manejen nuestra política quien es amigo de nuestro adversario como es Trump, lo cual es una aberración.

Por desgracia no tenemos una política nacionalista, no hay una defensa de los intereses patrios y sigue habiendo en la élite del Gobierno Federal mexicano, solamente una voracidad que desea hacer más negocios y tener continuidad haciendo entendimiento con Donald Trump.

→ ¿Cómo ve el proceso de 2018?

Preocupado porque veo muchos factores como nunca los había visto en elecciones anteriores. Me preocupa mucho este protagonismo político de las fuerzas armadas, es la primera vez que veo a un secretario de la Defensa Nacional haciendo declaraciones continuamente, presionando para conseguir sus propósitos.

Me preocupo mucho la conferencia de prensa del director de derechos humanos de la secretaría de Defensa Nacional, quien prácticamente enderezó baterías contra uno de los candidatos presidenciales, en términos que a mí me parece que son muy preocupantes.

Si se aprueba la ley de Seguridad Interior, que va a facultar al ejército para intervenir en casos de alteración de la paz social.

Me parece que todo se está preparando para que el sistema Atlacomulco siga al frente del país, por la vía de lo que he llamado un bipartidismo inducido. Me parece que hoy hay un bipartidismo inducido PRI y PAN: que el PRI está jugando a ver si puede conservar el poder por sí mismo y si no en la alternancia con el PAN, favoreciendo a quien vaya a ser candidato del partido Acción Nacional.

En resumen creo que hay una muy preocupante intención de quienes tienen el poder para impedir que haya elecciones realmente respetables o de resultados aceptables en 2018.

→ ¿Por qué el PRI no ha mostrado a su posible candidato hacia la elección presidencial?

En primer lugar me parece, como diría un priista clásico Rubén Figueroa, que fue gobernador de Guerrero, la “caballada está muy flaca”. O sea no hay realmente, no hay un candidato que pueda mostrarse como viable hoy ante la opinión pública.

Osorio Chong, el secretario Gobernación, que es el que más adelantado va en ciertas encuestas, es una pieza muy vulnerable y no forma parte del ánimo positivo del círculo central de Los Pinos que está dominado por el equipo de Luis Videgaray, que tiene José Antonio Meade, que tiene Enrique Ochoa Reza presidente del PRI, que tiene Aurelio Nuño; en fin Los Pinos está dominado hoy por el virtual vicepresidente ejecutivo que es Luis Videgaray; y Osorio Chong está aislado queriendo brincar y queriendo saltar y queriendo mostrarse, pero no tiene la fuerza.

Yo creo que el PRI está esperando para, por ahí de octubre, seleccionar rápido un candidato que más o menos les permita poner una cierta cara distinta y apretar todo a mucho dinero en un plazo muy corto, para tratar de sacar adelante con propaganda, con recursos públicos, con dinero oscuro, sacar adelante rápido, relampagueantemente, una campaña muy rápida.

→ ¿Podrá ganar la oposición?

Pues yo en estos momentos bajo esta idea que tengo del bipartidismo inducido a mí me parece que el PAN no es una oposición, que solamente un factor “bisagra” más en las puertas del poder: entrar por la puerta PRI o entrar por la puerta PAN significa más o menos lo mismo.

El PRD ya está borrado, más ahora con los escándalos de Alejandra Barrales, y eso golpea las intenciones de Miguel Ángel Mancera de ser un candidato independiente o ciudadano.

Queda la figura de los independientes, que generó mucha expectativa al principio, pienso yo que va muy a la baja, que no hay ningún candidato independiente que esté prendiendo.

El otro es el candidato de Morena, Andrés Manuel López Obrador, que desde mi punto de vista no representa un verdadero peligro para el sistema, que me parece que más bien es una especie de reformismo clientelar el que él plantea y que es un poco como la vuelta al PRI bueno, al que hacía, que ayuda a la gente, que ayudaba a los desposeídos, pero sin que haya una propuesta de un cambio de régimen verdadero.

Aunque discursivamente sí lo diga, pero a pesar de eso lo que me parece una ironía de un sistema tan descompuesto como éste en el que vivimos, y me parece irónico que un candidato como López Obrador, que no representa verdaderamente un peligro de fondo para el sistema, sea repelido y combatido con tanta fuerza, porque lo que va a afectar que es “poquito”, les resulta inaceptable para las élites del poder.

Yo pienso que López Obrador va a ganar por votos depositados en urnas en 2018. Yo también creo que va a ser muy difícil que le reconozcan ese voto. Pienso que todos están dando, desde hoy, para un monumental fraude electoral, pienso que va a ganar López Obrador en votos depositados, pero no contabilizados, ni como resultado oficial.

→ ¿Y la propuesta de #Ahora?

La verdad me parece un esfuerzo que no va a prosperar, o sea tiene muy poco tiempo, la figura respetable de un defensor de los Derechos Humanos como es Emilio Álvarez Icaza, un hombre respetable que hizo mucho como secretario técnico de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, no está levantando, no está generando expectativas, no hay una adhesión masiva. No creo que vaya a terminar más por ahí. Creo que van a terminar uniéndose a algún otro candidato.

→ ¿Podrá despertar la ciudadanía?

Es increíble el grado de resistencia que los mexicanos tienen ante el castigo que le impone el poder. En cualquier otro país por menos de lo que estás viendo en Veracruz, de las fosas, de los desaparecidos, de los restos óseos de tanta gente, entre otros lugares, como aquí en Coahuila, por menos de eso habría una verdadera sublevación y una irritación popular expresada en las calles.

Pero llevamos décadas de una anestesia social, décadas en que se ha acostumbrado a la gente a sobrellevar las cosas, a no resistir y a no pelear.

Sin embargo, creo que las cuestiones económicas van a hacer que la conciencia social se agudice por la vía del bolsillo. Lo vimos en las protestas contra el “gasolinazo” a principios de este año.

Sectores despolitizados, poco críticos, que quisieran llevar su vida tranquila, de repente se sienten golpeados y violentados por estos hechos que les quitan virtualmente la comida de la boca y entonces sí surge una protesta.

Creo que por la vía del bolsillo va a haber una mayor conciencia y creo que México sí va a entrar en un torbellino de mucha inconformidad social.