Internacional

Histórica abstención de EU ante la ONU en resolución contra Israel

Por diciembre 24, 2016 Sin comentarios

En un giro histórico, Estados Unidos se abstuvo de bloquear en el Consejo de Seguridad de la ONU una resolución que condena la expansión de asentamientos de Israel en territorios palestinos ocupados, pese al llamado de Donald Trump a un veto.

Con 14 votos a favor y la abstención de Estados Unidos, el documento condenó “la construcción y expansión de los asentamientos, el traslado de colonos israelíes, la confiscación de tierras, la demolición de viviendas y el desplazamiento de civiles palestinos”.

Presentada por Nueva Zelanda, Venezuela y Senegal, luego que Egipto la retirara tras programarla para voto la víspera, la resolución reiteró “su exigencia de que Israel ponga fin de inmediato y por completo a todas las actividades de asentamiento en el territorio palestino ocupado, incluida Jerusalén Oriental”.

El documento destacó además que el Consejo de Seguridad no reconocerá ningún asentamiento fuera de las fronteras demarcadas en los acuerdos de 1967, y estableció que estos son un factor que obstaculiza las negociaciones de paz para la región.

Una poco común pero nutrida ronda de aplausos se produjo en la sala del Consejo de Seguridad tras la aprobación de la iniciativa, la primera en cuatro décadas que condena los asentamiento de Israel en los territorios palestinos ocupados, que son considerados ilegales por el derecho internacional.

La abstención de Estados Unidos representa la primera vez que el gobierno de Barack Obama permite la aprobación de una resolución en el Consejo de Seguridad a la que Israel se había opuesto de manera enfática.

Asimismo, significa un desafío al llamado del presidente electo para que Estados Unidos usara su derecho de veto en el Consejo de Seguridad con el fin de bloquear el documento. Trump había dicho que la resolución “es extremadamente injusta con los israelíes”.

En un mensaje emitido tras el voto en su cuenta de mensaje de Twitter, Trump amagó: “con respecto de la ONU, las cosas van a ser diferentes luego del 20 de enero”, que se refiere a la fecha de su toma de posesión.

Samantha Power, representante permanente de Estados Unidos ante la ONU, declaró tras la votación que “el problema de los asentamientos se ha agravado tanto que pone en riesgo la viabilidad misma de la solución de dos Estados”.

Apuntó que el número de asentamientos en los territorios palestinos ocupados se “ha incrementado de manera dramática” en las últimas tres décadas y añadió que “cerca de 90 mil colonos viven al este de la barrera de separación que fue creada por el propio Israel”.

Power precisó que si Estados Unidos no vetó la resolución fue porque ésta también condena los ataques terroristas en contra de Israel, y porque no implica que los asentamientos son el único obstáculo para la paz en el Medio Oriente.

El representante de Israel ante la ONU, Dany Dannon, fustigó en un mensaje desafiante la abstención de Estados Unidos y manifestó que el Consejo de Seguridad no podría “cortar los vínculos entre el pueblo de Israel y la tierra de Israel”.

“No tengo duda de que el nuevo gobierno de Estados Unidos y el próximo secretario general de la ONU darán paso a un nueva era en términos de la relación de la ONU con Israel”, afirmó Dannon.

Organismos civiles ajenos al gobierno de Israel celebraron la resolución.

El grupo liberal de la comunidad judía en Estados Unidos, J Street, resaltó que la abstención estadunidense es consistente con la política de este país de apoyar una solución de dos Estados para el Medio Oriente.

“La abrumadora mayoría de los judíos estadunidenses que apoyan a Israel continúan creyendo que la solución de dos Estados es la única manera para garantizar el futuro de Israel como una patria democrática para el pueblo judío”, asentó J Street.

Por su parte, Sherine Tadros, directora de Amnistía Internacional ante la ONU, recordó que los asentamientos israelíes en los territorios palestinos ocupados no sólo son ilegales, sino que son considerados un “crimen de guerra” por los estatutos de la Corte Penal Internacional.

El Consejo debe ahora “ir más lejos y exigir que el Estado de Israel no sólo cumpla con sus obligaciones legales de detener la construcción de asentamientos, sino también que desmantele los asentamiento y reubique a los colonos fuera de los territorios palestinos ocupados”.

Mientras tanto, el director de la organización humanitaria Human Rights Watch ante la ONU, Louis Charbonneau, consideró que la abstención rompe la tradición de Estados Unidos de proteger a Israel de toda crítica en el seno del Consejo de Seguridad.

“Indicaciones de que el presidente electo Trump cambiará la política de Estados Unidos respecto de los asentamientos refuerza la necesidad de una firme posición en el Consejo de Seguridad”, opinó Charbonneau.

El secretario de Estado estadounidense, John Kerry, explicó hoy que su país se abstuvo en la ONU ante la resolución impulsada por Egipto porque el texto, a diferencia de otros anteriores, condena tanto los asentamientos israelíes como la violencia del lado palestino.

“Aunque no estamos de acuerdo con todos los aspectos de esta resolución, condena correctamente la violencia y la incitación y los asentamientos y llama a las dos partes a dar pasos constructivos para revertir las tendencias actuales y avanzar hacia la solución de los dos Estados”, dijo hoy Kerry en un comunicado.

“(El texto) no busca imponer a las partes una solución al conflicto. Reserva para las partes la negociación del final del conflicto”, agrega la nota, emitida para explicar un voto que no ha gustado ni a Israel ni al presidente electo de EE.UU., Donald Trump, quien había pedido el veto del Gobierno de Barack Obama.

“Hoy Estados Unidos actuó con un objetivo principal en mente: preservar la posibilidad de la solución de los dos Estados, la que cada Gobierno del país durante décadas ha defendido como el único camino para conseguir una paz justa y duradera entre los israelíes y los palestinos”, defendió Kerry en su nota.

Estados Unidos considera que tanto los asentamientos israelíes como la violencia del lado palestino “ponen en peligro” la solución de los dos Estados.

“Por eso no podemos, con la conciencia tranquila, obstaculizar una resolución en las Naciones Unidas que deja claro que ambas partes deben actuar ya para preservar la posibilidad de la paz”, argumenta Kerry.

En una conversación telefónica con periodistas para profundizar sobre la posición de EE.UU. en la ONU, un alto funcionario del Departamento de Estado explicó la abstención en que se trata de una resolución más “equilibrada” para las dos partes que otras anteriores, como la que Obama vetó en 2011, que se centraba únicamente en los asentamientos israelíes.

“Esta no es solo sobre los asentamientos sino que también pide a los líderes palestinos que condenen el terrorismo y la incitación a la violencia”, indicó el alto funcionario.

Estados Unidos considera que Israel no ha atendido sus “repetidos avisos” de que las colonias ahondarían en el “aislamiento” de Israel en la comunidad internacional, al tiempo que critica que Israel “quiera hablar de todo menos de los asentamientos”.

“Hemos vivido con mucha preocupación el que los asentamientos se hayan ido acelerando y en ese contexto no podemos, con la conciencia tranquila, vetar una resolución que expresa preocupación sobre eso”, indicó el funcionario.

Además, argumentó que el veto estadounidense de 2011 a un texto que condenaba los asentamientos no sirvió para frenar o desacelerar la expansión de las colonias israelíes, sino al contrario.

Asimismo, el funcionario defendió que, “pese a las críticas” del Gobierno israelí, Obama “ha hecho más por Israel y su seguridad que ningún otro presidente antes que él”.

La resolución respaldada hoy en la ONU es la primera que aprueba el Consejo de Seguridad sobre el conflicto palestino-israelí desde el año 2009 y llega en un momento en el que el proceso de paz parece totalmente bloqueado.

Tras largas negociaciones, su aprobación se aceleró, entre otras cosas, por el proyecto de ley que está tramitando el Parlamento israelí para legalizar retroactivamente colonias judías en el territorio ocupado de Cisjordania.