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ICA: la caída de un gigante

Por marzo 12, 2017 Sin comentarios

Hace cinco años, ICA celebraba su aniversario 65 con grandes planes de inversión en el mundo, que incluían la construcción de una planta hidroeléctrica en India, más grande que La Yesca y El Cajón, en Nayarit, las dos construidas por la empresa.

“Vienen tiempos de decisiones importantes”, dijo entonces Bernardo Quintana Isaac, presidente del Consejo de Administración y padre de Alonso Quintana. “Decisiones estratégicas para elegir dónde invertir, en qué momento desinvertir y qué estrategias debemos impulsar para competir por proyectos y penetrar más en países de América Latina”.

Pero las decisiones no fueron las acertadas, afirman expertos y analistas al evaluar la situación de la empresa ante la peor de las crisis financieras que ha enfrentado en sus 70 años de vida, y que la colocan hoy al borde de la declaración de bancarrota mediante la Ley de Concurso Mercantil.

La empresa que en julio de 1947 fundó un grupo de ingenieros encabezados por Bernardo Quintana Arrioja atraviesa por un proceso de reestructura para hacer frente a sus deudas con tenedores de bonos extranjeros y proveedores que sufren las consecuencias de su impago.

ICA tiene una deuda consolidada de 62,498 millones de pesos y desde el año pasado incumplió pagos por 1,350 millones de dólares en bonos extranjeros, lo que significó el más grande default (falta de pago) corporativo en México, de acuerdo con la calificadora Moody’s.

UNA MUJER AL RESCATE

Con Guadalupe Phillips Margáin al frente de la empresa desde noviembre del año pasado, cuando tomó el relevo al morir Luis Zárate, ICA espera atravesar la tormenta financiera para concluir su reestructura en las mejores condiciones posibles.

Tiene experiencia. Esta abogada, de 45 años, ha transitado por las finanzas de ligas mayores. Antes de llegar a la dirección de Reestructura de ICA, en enero de 2016, fue directora de Finanzas de Cablevisión y vicepresidenta de Finanzas y Riesgos de Grupo Televisa, durante más de una década.

Desde que comenzó su crisis, en 2015, la empresa ha tenido que desprenderse de unidades de negocio, vender activos, adelgazar su estructura y solicitar préstamos.

Con Phillips Margain, ICA consiguió un préstamo 215 millones de dólares de Fintech Adisory, una firma especializada en la compra de deuda de empresas y países, propiedad de David Martínez, quien en el pasado salvó de la quiebra a Vitro y Cydsa.

También amarró su participación en el consorcio que construirá la terminal del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México y la Pista 2, al lado de Carlos Slim. El hombre más rico de México ya había apoyado antes a la empresa, en 2003, cuando la recapitalizó al comprar acciones por un monto de 90 millones de dólares, lo que permitió que la constructora financiara los trabajos de la presa El Cajón.

“Nos preocupan los intereses de Slim con la empresa. El no entró de a gratis en el consorcio con ICA y eso puede significar que la empresa tenga que realizar un reacomodo en la manera en que está integrada”, advierte Juan Carlos Minero, director de Inversiones de Black Wall Street Capital Partners.

En lo interno, Phillips compactó la estructura de ICA al desaparecer todas las vicepresidencias y eliminar 54 de sus 77 direcciones.

“Sin duda ayudó muchísimo su participación en el proceso que ha vivido ICA en el último año. Es un esfuerzo conjunto, pero ha hecho un gran trabajo al aumentar de manera significativa su backlog (ingresos futuros) con base en las licitaciones ganadas del NAICM, porque las obras le dan viabilidad financiera en el largo plazo, si logra renegociar su deuda”, dice Alejandra Marcos, analista de Intercam.

Pero Minero advierte que todas las obras “no tapan el hueco tan grande” de sus obligaciones de corto y mediano plazo. “No podemos reestructurar una empresa que es irrestructurable. No hay dinero”, advierte.

De allí su previsión de una posible suspensión de acciones en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), que les permita negociar de manera más cómoda con sus acreedores, lejos de la mirada pública.

Por lo pronto, la empresa tuvo un cierre de semana difícil en los mercados, pues sus acciones cayeron luego de que retrasó la entrega de su informe correspondiente al primer trimestre.

No es la primera vez. ICA también retrasó la entrega de sus reportes del último trimestre de 2015 y el primer trimestre de 2016, provocando una “crisis de certidumbre en su gobierno corporativo”, dice Gabriel Himelfarb, analista de Masari Casa de Bolsa.

“No hubo una reportería clara de sus estados financieros y eso generó incertidumbre en los mercados, porque tienes una empresa con opacidad en su información, que no tiene transparencia”, asegura el analista.

 REFLEJO DE UN SECTOR EN CRISIS

Al concluir el sexenio del panista Felipe Calderón, la expansión internacional de ICA parecía posible en el plazo de 3 a 5 años que se había propuesto.

Ese año, la empresa estaba a cargo de 130 proyectos de construcción en tres continentes, ocupó la posición 180 en la lista de constructoras en el mundo y concentraba 47% de las obras y contratos del Programa Nacional de Infraestructura, por valor de 164.7 mil millones de pesos.

Entonces, ¿qué pasó? Sucedió que una serie de factores -externos e internos- formaron “la tormenta perfecta sobre ICA”, dice Marco Medina, analista del banco Ve por Más.

La empresa está padeciendo los efectos de un sexenio “atípico” en infraestructura, dice: por el recorte en la inversión que contrajo su actividad y el impacto de la depreciación del tipo de cambio en su deuda en dólares, que aumentó hasta 30% sólo por el efecto cambiario.

Pero también hay razones internas. “La empresa quiso crecer de manera muy agresiva y tal vez faltó previsión y visión en su administración de pasivos”, dice Medina.

“Conforme iban presentándose las primeras señales de una contracción en el sector, allí tenían que haber aplicado algunas medidas para administrar sus pasivos y no seguir elevando su apalancamiento”, explica el analista.

El caso de ICA es muy similar al problema que enfrentaron las vivienderas en 2013: dos sectores de capital intensivo que contrataron deuda en dólares, su actividad se restringió y cayeron en impago.

Minero, por su parte, cuestiona también la actuación de su Consejo de Administración y la dirección de Alonso Quintana, nieto del fundador, quien asumió la dirección general de la empresa en 2012.

“ICA está pasando por una situación que ellos mismos se ocasionaron”, dice Minero. “Creyeron que seguirían creciendo como lo hicieron con los gobiernos de Vicente Fox y Calderón, y se apalancaron de más para tener más proyectos”, afirma.

Hasta que llegó el momento en que sus ingresos fueron mucho menores que sus obligaciones de corto y mediano plazo y cayeron en suspensión de pagos con sus tenedores de bonos que concentran más de 20,000 millones de pesos de deuda.

También despertaron preocupación los cambios abruptos en su dirección: al renunciar Alonso Quintana, llegó Alfonso González Migoya como director adjunto. Un mes después éste renunció y el lugar lo ocupó Luis Zárate.

Hoy la esperanza de ICA descansa en Guadalupe Phillips Margain, la primera mujer que alcanza la cima de una empresa de ingeniería y construcción en México, el sector con menos participación femenina (5.6%) sólo por arriba de la minería.

En sus manos está la reconstrucción financiera de la empresa en la que invirtió su abuela Dolores Olmedo en los años 40.

Marcos, de Intercam, advierte que la participación de Phillips ha sido fundamental. “Sin Guadalupe al frente y sin haber ganado las licitaciones, hoy no estaríamos hablando del tema”, dice. Sin embargo, “el solo hecho que ella esté al frente no implica que la situación financiera de ICA ha cambiado”.

Al final, la reestructuración financiera será la medida del éxito de su gestión al frente de la emblemática constructora mexicana que hoy presenta fisuras profundas.

Una gran obra llamada ICA

Las siglas de ICA resumen una historia de éxito:

⇒ No obstante, ha tenido que atravesar los altiplanos de la política económica y los desfiladeros de las crisis financieras que dejaron maltrecho a su sector.

⇒ La empresa que el 4 de julio de 1947 fundó Bernardo Quintana Arrioja y un grupo de 17 ingenieros tuvo que reponerse de dos recaídas que la obligaron a ajustes profundos.

⇒ Una en los noventa, al cabo del “error de diciembre” de 1994, que hizo caer 60% la actividad de la industria y la colocó al nivel de 1990. Otra, al inaugurarse el siglo XXI, cuando ICA todavía no levantaba cabeza a consecuencia de los fuertes pasivos que arrastraba de los años previos.

⇒ La empresa rozó fondo. El 1 de noviembre de 2003 sus acciones cayeron al sótano al cotizarse en 3.16 pesos. Pero ese mismo año un resorte la levantó: la construcción de la presa El Cajón, el proyecto de obra pesada más grande del sexenio de Vicente Fox, que pudo realizar con el respaldo financiero de Carlos Slim.

⇒ Desde entonces, Ingenieros Civiles Asociados no hizo más que levantar pisos en su estructura de negocios, ampliando áreas de competencia y regiones de oportunidad.

⇒ Los cimientos

⇒ Pocos saben que antes de poner la primera piedra de ICA, Bernardo Quintana Arrioja intentó con la frabricación de ladrillos, asociado con Dolores Olmedo. La llamaron Industria Cerámica Armada (ICA) y fracasó. Pero su futuro fue otro en su siguiente aventura: Ingenieros Civiles Asociados.

⇒ “Nuestra primera tarea fue la construcción del Multifamiliar Miguel Alemán en la Ciudad de México. La última no la verán mis ojos ni los del nieto de mi nieto, porque el desarrollo de una nación es como el crecimiento de una espiral, pequeña y raquítica al inicio, enorme y vasta, casi inconmensurable, a medida que se desenvuelve”, escribió Quintana Arrioja en el discurso que ofreció al recibir en mayo de 1970 el doctorado honoris causa de la Universidad Autónoma de Guadalajara.

⇒ La estructura

⇒ La primera gran obra de infraestructura llegó muy temprano a ICA de la mano del ex presidente Lázaro Cárdenas, que invitó a la joven empresa a concursar por las obras de la presa Jicalán, en el río Cupatitzio. Había la disposición, pero no el equipo técnico que la firma no pudo comprar a tiempo. Cárdenas acercó a Quintana Arrioja con el entonces director del Banco Nacional de Obras Públicas, Antonio Ortiz Mena, quien puso a disposición de la empresa un crédito para maquinaria sólo a cambio de su palabra. Si el general confiaba en ellos, eso ya era una garantía, le dijo.

⇒ ICA desde entonces ha sido parte fundamental en la ejecución de obras muy importantes para el país, donde se localiza 82% de sus obras que incluyen hidrolécticas, centrales termoeléctricas, sistemas de riego, sistemas de captación de ríos, instalaciones portuarias, oleoductos, poliductos, vías férreas, carreteras, puentes, aeropuertos, hoteles, así como unidades habitacionales, instalaciones educativas, centros comerciales (como Plaza Satélite, Perisur y Plaza Universidad, en la Ciudad de México), hospitales, estadios, centros deportivos, casas habitación, y el drenaje profundo y el Metro de la capital del país.

70

AÑOS

De existencia tiene la constructora mexicana ICA.