Internacional

Laboran mucho, reciben poco

Por marzo 8, 2017 Sin comentarios

Sólo la mitad de las mujeres en edad de trabajar en todo el mundo es económicamente activa, frente al 76 por ciento de los hombres que cuentan con un empleo formal, alertó Naciones Unidas (ONU) en un mensaje para conmemorar el Día Internacional de la Mujer.

En un comunicado, la ONU destacó que la baja representación de las mujeres en el campo laboral no significa que la población femenina trabaje menos, sino al contrario. Las mujeres asumen una carga de trabajo no remunerado 2.5 veces superior a la de los hombres.

Asimismo, cuando las mujeres son empleadas en el mercado laboral su remuneración es por lo general inferior a la de sus compañeros masculinos, de acuerdo con la ONU. La brecha salarial de género a nivel mundial es de 23 por ciento.

La ONU ofreció estos datos debido a que este Día Internacional de la Mujer, que se celebra cada 8 de marzo, se centrará en los efectos del cambiante mundo del trabajo, lo que implica la promoción de la igualdad plena de la población femenina en el campo laboral.

De acuerdo con la ONU, los adelantos tecnológicos, la movilidad laboral, la economía verde y la globalización pueden ofrecer posibilidades sin precedentes para las mujeres, siempre que éstas puedan acceder a una educación y una capacitación adecuadas.

Sin embargo, por ahora un creciente número de mujeres están atrapadas en la economía informal, donde perciben bajos salarios y carecen de protección social.

Asimismo, las mujeres y las niñas continúan soportando una enorme carga de trabajo de cuidados no remunerada y se enfrentan a otras barreras, como la desigualdad salarial o la falta de licencias de maternidad remuneradas y de flexibilidad en la organización del trabajo, precisó el organismo.

“Queremos construir un mundo del trabajo diferente para las mujeres. Cuando crecen, las niñas deben poder escoger entre una amplia gama de carreras profesionales”, expresó Phumzile Mlambo-Ngcuka, directora ejecutiva de ONU Mujeres, en su mensaje con motivo del Día Internacional de la Mujer.

La funcionaria añadió que es preciso animar a las niñas a tomar decisiones que les permitan llegar más allá de las opciones tradicionales de servicio y cuidados, para incursionar en la industria, el mundo del arte, la administración pública, la agricultura moderna y la ciencia.

Mientras que “en los roles en que las mujeres están hoy en día excesivamente representadas pero mal remuneradas, y con escasa o nula protección social, debemos hacer que esos sectores funcionen mejor para ellas”, afirmó Mlambo-Ngcuka.

Destacó por ejemplo que es necesario crear una “sólida economía del cuidado” que permita a las mujeres desarrollar una actividad lucrativa en esta esfera.

Asimismo, Mlambo-Ngcuka resaltó que es preciso garantizar igualdad de condiciones para el trabajo que realizan las mujeres, tanto pagado como no remunerado; y dar apoyo a mujeres emprendedoras, incluido el acceso al financiamiento y a los mercados.

Por su parte, el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, advirtió que aunque los derechos de las mujeres nunca han sido iguales a los de los hombres en ningún continente, ahora se están erosionando aún más.

“El derecho de la mujer sobre su propio cuerpo está siendo cuestionado y socavado. Las mujeres son sistemáticamente objeto de intimidación y acoso tanto en el ciberespacio como en la vida real”, apuntó Guterres.

El titular de la ONU señaló además que los extremistas y los terroristas construyen sus ideologías en torno a la subyugación de las mujeres y las niñas, las usan como blanco de la violencia sexual y por razón de género, las someten a matrimonios forzados y las hacen vivir en condiciones de esclavitud.

Guterres denunció además que la disparidad económica entre los géneros se está agrandando como consecuencia de actitudes anticuadas y de un machismo arraigado, por lo que es necesario empoderar a las mujeres en todos los niveles.

Aseguró que la negación de los derechos de las mujeres y las niñas no sólo es intrínsecamente malo, sino que también tiene graves consecuencias sociales y económicas.

Un año adicional de educación puede aumentar el futuro ingreso de una niña hasta un 25 por ciento, de acuerdo con la ONU.

Asimismo, la eliminación de la disparidad entre los géneros en materia laboral podría aumentar el Producto Interno Bruto (PIB) mundial en 12 billones de dólares para 2025.

“En el Día Internacional de la Mujer, debemos comprometernos a hacer todo lo posible para superar los prejuicios arraigados, apoyar la participación y el activismo y promover la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer”, enfatizó Guterres.

Alertan retrocesos a derechos de las mujeres

El alto comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad al Hussein, alertó hoy contra las modificaciones legislativas que van en contra de los derechos de las mujeres y que en vez de velar y promocionar su bienestar cercenan aún más sus libertades.

La víspera de que se celebre el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, Zeid quiso “honrar la lucha en pro de los derechos humanos de millones de mujeres que han exigido el respeto de sus derechos y los de los demás”.

El máximo responsable de derechos humanos de la ONU recordó que los avances del movimiento feminista han sido lentos pero sostenidos, pero alertó que, actualmente, se percibe en varios lugares del mundo un retroceso en el proceso de igualdad.

“En demasiados países asistimos ahora a un contraataque contra los derechos de la mujer, una reacción que nos perjudica a todos.

Debemos permanecer en alerta: el avance de los últimos decenios es frágil y en modo alguno debería darse por sentado”, subrayó.

“Resulta en extremo desconcertante comprobar los retrocesos recientes en las principales leyes de muchas regiones del mundo, basadas en una renovada obsesión de controlar y limitar las decisiones de la mujer sobre su cuerpo y su vida, y en la idea de que su función social debería limitarse fundamentalmente a la reproducción y la familia”, agregó.

El comunicado citó ejemplos de varios países, como el de Burundi, donde existe una ley sobre la violencia contra las mujeres que culpa a la mujer que padece la violencia de género por su “atuendo indecente” o su “conducta inmoral”.

Una ley sobre el matrimonio precoz que se aprobó la semana pasada en Bangladesh contiene una cláusula que permite que las muchachas menores de 18 años contraigan matrimonio en “circunstancias especiales” que no aparecen definidas en el texto de la propia ley, denuncia Zeid.

En la Federación de Rusia, “los activistas no lograron detener la despenalización de determinadas modalidades de violencia doméstica”, denuncia el texto.

Propone ’empoderamiento’ como solución a pobreza

La FAO llamó ayer a las mujeres de América Latina y el Caribe a “empoderarse para disminuir sus tasas de obesidad y pobreza” en vísperas del día internacional de la mujer, fecha que se conmemora hoy miércoles.

“Si se potencian el papel de las mujeres rurales y se invierte en actividades que aumenten significativamente su productividad, se podría disminuir el hambre y la malnutrición”, señaló la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), en un comunicado entregado a los periodistas.

El informe anual 2016 del ente sobre seguridad alimentaria y nutricional concluyó que “la obesidad impacta de forma desproporcionada a las mujeres de la región, ya que -las afectadas representan- un 26.6 % en comparación con el 18.5 % de los hombres”.

Los principales factores de riesgos son “la pobreza y la falta de acceso a recursos productivos, a servicios de salud integrales, por cada 100 hombres indigentes hay 121 mujeres en la misma situación de vulnerabilidad”, aseguró la entidad internacional.

“En América Latina el 40 % de las mujeres rurales mayores de 15 años no tiene ingresos propios, aunque trabaja de forma no remunerada. Además, ellas poseen una fracción de la tierra, el crédito, los insumos productivos y (una parte de) la educación en comparación a los hombres”, detalló la FAO.

Si consideramos que la población rural asciende a unos 121 millones de personas (20 % población mundial), de ellas el 48 % son mujeres y el 10 % de estas mujeres son indígenas, se torna de suma importancia la inequidad que afecta el desarrollo económico y la seguridad alimentaria de las mujeres rurales.