Internacional

NYT cuenta cómo Rusia ‘hackeó’ elección de EU

Por diciembre 14, 2016 Sin comentarios

Cuando el agente especial del FBI Adrian Hawkins llamó al Comité Nacional Demócrata (DNC, por sus siglas en inglés) en septiembre de 2015 para informar sobre algunas cuestiones preocupantes sobre su red informática, fue transferido, naturalmente, a la mesa de ayuda. Su mensaje fue corto, pero alarmante. Al menos una computadora del sistema del DNC había sido intervenida por hackers que el FBI había bautizado “Los Duques”, un grupo de ciberespionaje vinculado al gobierno ruso.

Yared Tamene, el soporte técnico en el DNC que recibió la llamada, no era un experto en ataques cibernéticos. Lo primero que hizo fue googlear a Los Duques y, luego, llevó a cabo una búsqueda superficial de los registros del sistema informático de la DNC para buscar indicios de una ciberintrusión. Actuando por su cuenta, no creyó necesario hacer una búsqueda más exhaustiva incluso después de que el agente especial Adrian Hawkins volviera a llamar en varias oportunidades las semanas siguientes -en parte, porque no estaba seguro de que quien llamaba era, en efecto, un agente del FBI y no un impostor-.

Ayer martes The New York Times publicó un artículo que asegura que ésa fue la primera y críptica señal de que estaba en marcha una campaña rusa de ciberespionaje y una guerra de información ideada para interferir en las elecciones presidenciales de EU en 2016. El primer intento de este tipo realizado por parte de una potencia extranjera en la historia de Estados Unidos.

En efecto, funcionarios de Inteligencia citados en el artículo creen actualmente que lo que comenzó como una operación de recopilación de información se transformó en un intento concreto de dañar a uno de los candidatos, Hillary Clinton, e inclinar la elección en favor de su oponente, Donald Trump.

Un análisis realizado por The Times de la operación rusa y recogido por The New York Times -basado en entrevistas a docenas de actores apuntados en el ataque, funcionarios de Inteligencia que lo investigaron y funcionarios del gobierno de Barack Obama que deliberaron sobre la mejor respuesta- revela una serie de señales perdidas, una respuesta lenta y una permanente subestimación de la gravedad del ciberataque.

El torpe intercambio entre el DNC y el FBI significó perder la mejor chance de detener la instrusión rusa, asegura el diario estadounidense. “La falta de comprensión del alcance de los ataques socavó los esfuerzos para minimizar su impacto. Y la renuencia de la Casa Blanca a responder enérgicamente significó que los rusos no hayan pagado hasta el momento por sus acciones, una decisión que podría resultar crítica para evitar futuros ciberataques”.

Además, el discreto acercamiento del FBI significó que los hackers rusos pudieran moverse libremente por la red del DNC durante casi siete meses antes de que los líderes del partido fueran alertados sobre el ataque y contrataran a ciberexpertos para proteger sus sistemas.

Durante el verano pasado, los demócratas observaron con una furia impotente cómo sus correos electrónicos privados y documentos confidenciales aparecían día tras día en la web, publicados en WikiLeaks y otros sitios web, y luego levantados con avidez por los medios de comunicación estadounidenses. Incluso, Trump alegremente citó muchos de los e-mails robados durante la campaña. (Con información de NYT y Infobae)

Confirman a Tillerson

El Equipo de Transición Presidencial confirmó que Rex Tillerson, máximo ejecutivo de la petrolera ExxonMobil, ha sido elegido por el presidente electo, Donald Trump, para que sea su próximo secretario de Estado.

“La carrera de Rex Tillerson es la personificación del sueño americano”, afirmó Trump en un comunicado en el que se anuncia el nombramiento, el más importante del gabinete que lo acompañará en la Casa Blanca desde el 20 de enero.

La designación de Tillerson había sido anticipada en las últimas horas por varios medios estadounidenses, aunque Trump sólo había informado que la designación sería dada a conocer ayer. Trump resaltó en la nota el “duro trabajo, la dedicación y la inteligencia en alcanzar acuerdos” que ha demostrado Tillerson como CEO o máximo ejecutivo de ExxonMobil.

Ex Navy SEAL va a Depto. de Interior

Trump ofreció el Departamento del Interior al congresista republicano Ryan Zinke, quien estará a cargo de desarrollar la agenda extractiva propuesta por el empresario neoyorquino, de acuerdo con fuentes citadas por diversos medios locales.

Zinke, de 55 años, representa desde 2015 al único distrito de Montana en la Cámara de Representantes y sirvió en el cuerpo de elite de la Armada estadounidense, los Navy SEAL, durante más de dos décadas, entre 1985 y 2008.

Desde su nuevo cargo, Zinke estará al mando de la gestión de terrenos federales, parques nacionales y proyectos energéticos. Zinke tendrá en sus manos el desmantelamiento de las políticas para mitigar los efectos del cambio climático impulsadas por la Administración de Barack Obama desde el Departamento del Interior.

Perry llegaría al Gabinete a Energía

El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, planea nombrar al exgobernador de Texas, Rick Perry, como su secretario de Energía, la misma dependencia que él propuso eliminar. Perry y Trump se reunieron durante unos 90 minutos este lunes en Nueva York, tras de lo cual se habría decidido su designación, de acuerdo con las cadenas de televisión NBC News y ABC News.

El equipo de transición de Trump no confirmó la selección de Perry en una conferencia de prensa ayer, pero advirtió a los periodistas que “permanezcan atentos” para un anuncio y dijeron que son “grandes fans” del exgobernador de Texas. En forma irónica, el Departamento de Energía es una de las agencias que Perry prometió eliminar durante un debate en televisión en 2011, cuando buscaba la nominación republicana.

Minimizaron severidad de hackeos

Ninguna autoridad estadounidense supo valorar correctamente la magnitud de los ciberataques rusos y su influencia en las elecciones. Es la conclusión de una investigación de The New York Times, la cual revela que la respuesta discreta del FBI permitió a los hackers robar información durante meses de los servidores del Partido Demócrata, asestando un severo golpe a la campaña de su candidata, Hillary Clinton.

La propia formación no está libre de culpa: sus sistemas de ciberseguridad eran anticuados, sus técnicos informáticos no sabían a lo que se enfrentaban y muchos de los miembros del equipo de Clinton cayeron en viejos trucos de los hackers, proporcionándoles sus contraseñas y códigos de acceso.

Además, indica el diario, la negativa de la Casa Blanca a señalar de forma contundente a los responsables significa que el Kremlin no pagará precio alguno por sus acciones, una decisión que podría resultar crítica para futuros ciberataques.

“Esto no fue algo hecho por casualidad, no fue algo hecho por suerte, no fue un objetivo seleccionado de forma arbitraria. Esto fue un esfuerzo consciente de un estado nación que buscaba lograr un efecto específico”, aseveró Michael S. Rogers, director de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA, por sus siglas en inglés), en una conferencia postelectoral.

Tras la efectividad mostrada en Estados Unidos, la Unión Europea teme ser la siguiente. Hace dos semanas, Bruno Kahl, líder del Servicio Federal de Inteligencia de Alemania, alertó de la probable injerencia de Rusia en los comicios de su país, los cuales se celebrarán el año que viene. (Agencia Reforma)