Internacional

Regresa Fidel a su marcha victoriosa

Por diciembre 2, 2016 Sin comentarios

Pasado el mediodía de ayer miércoles, las cenizas de Fidel Castro llegaron a la provincia de Matanzas para seguir su camino hacia Santa Clara, donde están los restos de Ernesto “Che” Guevara.

La caravana que cuida una pequeña urna de cedro cubierta con la bandera cubana partió horas antes desde La Habana hacia el este de Cuba. Tras dos días de homenajes multitudinarios, miles de personas dieron su último adiós con banderas y rosas blancas.

El recorrido de unos 1,000 kilómetros que trazará el cortejo fúnebre será el inverso al de la marcha victoriosa del movimiento guerrillero que lideró Castro desde las montañas de Sierra Maestra hace cinco décadas.

“La gente ha sufrido la pérdida, pero todo el mundo está normal”, afirmó el trabajador de planificación urbana Alberto Rodríguez, desde una silla cerca del Parque Vidal de Santa Clara. “Poco a poco la gente se va acostumbrando a que ya no existe, pero se mantienen las mismas ideas”, agregó.

El taxista Reinier Pichardo, de 30 años, indicó que a pesar de no formar parte de la generación de Castro, sintió un “golpe muy duro” por su fallecimiento.

En los próximos dos días la caravana cruzará las localidades orientales de Cienfuegos, Sancti Spiritus, Camagüey y Holguín hasta llegar a Santiago de Cuba, cuna de la revolución, donde Castro será inhumado el domingo.

El líder revolucionario falleció el viernes a los 90 años, sumiendo a la isla en un profundo duelo.

La caravana, conformada por siete vehículos, emprendió el recorrido por calles y avenidas de La Habana tomadas por miles de cubanos que con banderas, pañuelos y flores dieron el último adiós a su líder al grito de “Viva Fidel”. Tras el paso de la caravana y desbordados de emoción, muchos gritaron la emblemática consigna “¡Hasta la victoria siempre!”.

“Esta es la despedida del hombre más grande que ha dado el mundo”, dijo con los ojos llenos de lágrimas Dieta Santos, una jubilada 73 años, mientras sostenía con su mano derecha dos pequeñas banderas cubanas a la espera del paso del cortejo por la avenida del puerto.