Nacional

Una pirámide de férreo control

Por abril 26, 2017 Sin comentarios

La Mara Salvatrucha (MS-13), una de las dos organizaciones criminales juveniles más tenebrosas de Centroamérica y con nexos de obediencia y coordinación con cadenas pandilleras socias en Estados Unidos y México, es una nueva obsesión del presidente estadounidense, Donald Trump.

Empeñado en buscar justificaciones de seguridad para construir un muro en la frontera entre México y EU, Trump se refirió a la MS-13 en tres oportunidades, del 18 al 23 de abril pasados, en su cuenta de Twitter, al calificarla de “muy mala”, violenta y malévola, culparla de tráfico de drogas y asegurar que opera en “ciudades a través” de EU.

¿Pero qué es la MS, declarada en 2012 por EU como organización criminal internacional por narcotráfico, secuestros, asesinatos, tráfico de personas, prostitución, extorsión y crimen organizado, con presencia entre 35 y 40 estados de ese país?

Un informe de la fiscalía general de El Salvador, del que el diario El Universal tiene copia, desnudó la organización de la pandilla que, como la Mara 18 (M-18), su mortal enemiga, surgió en el decenio de 1980 en California entre cientos de miles de salvadoreños, hondureños y guatemaltecos que huyeron a EU de las guerras en Centroamérica.

Los primeros mareros viajaron hace más de 23 años de EU al Triángulo Norte de Centroamérica -Honduras, Guatemala y El Salvador- en masivas deportaciones de migrantes irregulares y reprodujeron en sus países el modelo de extorsiones, sicariato y otras actividades en nexos con el crimen organizado transnacional. A ambas maras se culpa del agudizado escenario de violencia en la pelea por dominar calles, aldeas y barrios en zonas urbanas y rurales de esas naciones.

De “paros” o “colaboradores”, en el nivel inferior, a “ranfleros”, en el rango selecto superior, la estructura de la MS-13 en El Salvador -que tendría la jefatura regional- es una pirámide de férreo control. Los salvatruchos se consideran “hermanos”, “bro” o “brother” una verdadera “familia” y “barrio”, más allá de lazos sanguíneos. La pertenencia a la mara es vitalicia.

El mando es el de los ranfleros. Tienen el máximo poder y son la “ranfla nacional”, un “grupo selecto de mayor rango” al que también se denomina “círculo”, “rueda”, “carro”. Hay 15 ranfleros en cada centro penitenciario o “casas” y los ranfleros en libertad forman la “Federación”, un “nivel jerárquico” exclusivo de la MS-13 que surgió por “la captura o ausencia de alguno de los ranfleros” para evitar “perder representatividad” en la “ranfla nacional”.

Libres o presos, los “ranfleros” cumplen “líneas de acción”. Una es la “línea principal”, que crea, modifica y deroga reglas de operación y define “casos especiales de homicidios”.

Entre las víctimas de asesinatos están los “ventiladores” o informantes policiales, policías, familiares de policías, políticos, miembros de la misma mara que incumplieron las reglas o individuos detectados como “grupos de exterminio” o de limpieza social (escuadrones de la muerte).

La de “reportes” recibe informes de incumplimientos de órdenes y reglas y de “graduaciones” de nuevos ingresos a la mara. La de “investigación” es con mareros que recaban datos generales y la “territorial” es para expandir a la pandilla y solucionar conflictos de “programa”.

Las “clicas”, células de una zona en las que se divide la mara, son un “programa”. La MS-13 tiene 48 programas con 240 “clicas” en los 14 departamentos (estados) de El Salvador.

En el escalafón siguiente están los “corredores de programas”. Por antigüedad experiencia, capacidad de mando, dirigen a los “corredores de clicas” de áreas vecinas, dirimen problemas entre “clicas”, distribuyen dinero de cada programa y reportan a los “ranfleros”. Son candidatos a “ranfleros”.

En la estructura vertical siguen los “corredores de clica”: reportan al corredor de programa, tienen mando en cada núcleo para dilucidar crisis internas y organizar actos ilícitos para obtener el dinero que se da a la “clica”.

Luego están los “homeboys”, que deben superar una prueba de “graduación”, “rito de iniciación” o “brincarse a la pandilla” que consiste en recibir una golpiza en la que el jefe de la “clica” cuenta los segundos. Graduados, pasan a ser miembros formales de la MS-13 y aspiran a ser corredores.

Los “homeboys” reciben un “placazo o taco” o alias y un “apellido”. Ejecutan y coordinan homicidios, extorsiones, traslado de armas y entrenamiento para perfeccionar su uso.

Después están los “chequeos”, mareros que tras superar la primera etapa de reclutamiento, “ejercen actos delictivos para beneficio” de la “clica” durante unos tres años, cuando están en libertad, y luego dos años, en presidio. Su misión es acompañar a “homeboys” en homicidios, extorsiones, “posteo” o vigilancia y robos.

En la escala siguen los “observaciones”, hombres y mujeres interesados en entrar a la pandilla con una prueba para “ganar méritos y confianza” y ser “chequeos”. Un aspirante que aporte “una pegada” u homicidio ya es “observación”, el que lleve dos será “chequeo” y el que entregue tres estará “apto” para “homeboy”.

El puesto inferior es de “paros” o “colaboradores”: sin ser miembros plenos de la mara, ayudan a los que la integran, dentro o fuera de prisiones. Un ejemplo es el de mujeres y demás familiares que introducen teléfonos, dinero o droga a las cárceles o personas que cooperan en reunir dinero ganado en actividades mareras.

80 DÉCADA

En que aparece la MS-13 en California, EU.

Trump va contra MS-13

El gobierno de Donald Trump prometió el pasado 18 de abril, poner freno a la Mara Salvatrucha, o MS-13, la despiadada pandilla callejera centroamericana a la que se le atribuyen una serie de asesinatos recientes en el área metropolitana de Nueva York, y acusó a las políticas fronterizas de la era Obama de permitir que crezcan sus filas.

La pandilla es conocida por cortar y apuñalar con machetes a sus víctimas, y por sus actividades de narcotráfico, prostitución y otros delitos. Sus reclutas son principalmente estudiantes de secundaria de comunidades inmigrantes. Y todo aquel que intenta abandonar sus filas se arriesga a represalias violentas, según las autoridades.

“Estas organizaciones se enriquecen envenenando a nuestras comunidades, con el tráfico de menores con fines de explotación sexual e infligiendo horrible violencia en las comunidades en las que operan”, dijo el secretario de Justicia Jeff Sessions antes de reunirse con altos funcionarios federales para discutir la manera de desmantelar a las pandillas transnacionales extremadamente violentas.

Las advertencias de Sessions fueron respaldadas por el secretario de Seguridad Nacional, John Kelly, en un discurso por separado unas horas antes de que Trump tuiteara que “las débiles políticas migratorias del gobierno de Obama permitieron que se formaran las malévolas pandillas de la MS-13 en ciudades de todo el país. ¡Las sacaremos rápidamente!”.

Organización criminal

Estados unidos calificó a la Mara Salvatrucha como una organización criminal transnacional.

⇒ En agosto de 2015 la Corte Suprema de Justicia de El Salvador declaró que las pandillas y quienes las apoyan o financian son terroristas.

⇒ Según las autoridades de Seguridad Pública de El Salvador, las pandillas que tiene presencia en barrios y comunidades populares están integradas por más de 70,000 jóvenes y adultos y son los responsables de la mayoría de los crímenes cometidos en el país.

⇒ El pasado jueves, tres fiscales generales de Centroamérica expresaron su preocupación por el anuncio del gobierno de Estados Unidos, en el que asegura que endurecerá sus acciones contra la Mara Salvatrucha (MS 13) y aumentará las deportaciones hacia El Salvador, Honduras y Guatemala.

⇒ Ya preparan un plan para enfrentar el problema.